El 2 de noviembre de 1988, un programa comenzó a circular entre computadoras conectadas a Internet. Se reproduce y busca otras máquinas. Muy rápidamente, los sistemas se ralentizan o dejan de responder. El evento está asociado con el nombre de su autor: Robert Tappan Morris.
El gusano combina varias vías de entrada, incluidas las debilidades del software y las pruebas de identificadores insuficientemente protegidos. No depende de que cada nueva víctima descargue manualmente un archivo. Una máquina afectada puede convertirse en un punto de partida para otros.
La repetición de la infección ayuda a saturar los recursos. El programa se puede instalar de nuevo en lugar de dejar una máquina ya ocupada sola. Las copias adicionales consumen entonces la capacidad necesaria para el funcionamiento normal del sistema.
Los administradores e investigadores observan anomalías, analizan código e intercambian parches. Cortar enlaces puede ayudar a limitar la propagación, pero también complica el intercambio de soluciones. La crisis revela una necesidad de organización tan importante como la necesidad de reparar algún software.
La investigación llevó a Morris y una condena de 1990 bajo los EE. Ley de Fraude Informático. El caso se ha convertido en un hito legal. No debe ser dicho como el primer uso malicioso de cualquier computadora en la historia.
Lo que todavía llama la atención en este episodio es la proximidad entre la repetición y el desastre. Cada máquina realiza una pequeña serie de operaciones; su multiplicación transforma la red en un amplificador del defecto.
Lo que sabemos
Importante gusano histórico, no el primer malware universal. Las estimaciones del número de máquinas afectadas no son un recuento exhaustivo de toda la Internet.
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- FBI — histoire du ver Morris (nueva pestaña)↗
- NIST — analyses historiques de sécurité informatique (nueva pestaña)↗
Referencias consultadas el 30 de octubre de 2026. Las páginas enlazadas pueden estar en otro idioma.
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